5 Consejos para preparar un buen café chorreado.

Nosotros creemos que el mejor café es el que a uno le gusta. En mi caso, el premio al mejor café chorreado se lo lleva mi abuela; aunque es posible que ella nunca siguiera ninguno de estos consejos. Nuestras opiniones sobré cuál es el mejor café dependen de mucho más que sólo los ingredientes y el método. Dependen, por ejemplo, de la buena compañía, el lugar y el momento en que lo disfrutamos, y hasta de si utilizamos nuestra taza favorita.

Sin embargo, estos consejos que recopilamos con la ayuda de baristas, catadores y profesionales están hechos para ayudarnos a preparar -desde un punto de vista técnico - una sabrosa taza de café chorreado aún cuando no podamos estar con la compañía que añoramos, en un lugar ideal, o si lo tomamos en una taza cualquiera.

 

 

1) Crea tu propia receta

Una práctica común es hacer el café chorreado al ojo. Siguiendo ese instinto a veces se logran cafés muy sabrosos, pero los resultados no son consistentes. Por eso hacer tu propia receta es un muy buen consejo para obtener siempre un café con los sabores preferidos de la casa. La receta básica consiste en medir la cantidad de agua que se usa por gramos o cucharadas de café. Cuál es la mejor receta, tiene que ver con si a vos te gusta el café fuerte y o más ralito, así que aquí volvemos al gusto de cada uno.

Nuestra receta preferida de café es:

1 ½ cucharadas de café por cada 200 ml de agua (1 taza).

Si todavía no tenés muy claro como preferís tu café, esta receta puede ser un buen punto de partida para comenzar la búsqueda de tu proporción favorita. Siempre hay que tratar de tener instrumentos para medir la cantidad de agua y de café.

En próximas publicaciones te enseñaremos como hacer café chorreado como un barista.


2) La temperatura del agua

Cuando preparamos café chorreado normalmente ponemos a hervir el agua y cuando “la cafetera pita” vertemos el agua para preparar el café. Nuestros amigos baristas nos cuentan que las temperaturas ideales para preparar el café están entre los 91 y 94 grados Celsius para poder extraer mejor los distintos sabores del café. Por eso, un buen consejo es retirar la cafetera del fuego una vez que el agua entra en ebullición y esperar unos 30-45 segundos a que la temperatura del agua baje un poco.

En futuros correos te estaremos enseñando más sobre cómo afecta la temperatura del agua al café y cómo controlarla.


3) La preinfusión

La preinfusión consiste en mojar el café en la bolsa primero durante un minuto antes de verter el resto del agua. La idea es que el café molido quede apenas cubierto de agua. Si lo hacés, verás que se comienzan a hacer burbujas por la liberación del dióxido de carbono, un proceso que ayuda mucho a desarrollar mejor los sabores del café.

Pronto te estaremos contando más sobre la preinfusión y su importancia.

4) Usar café fresco y recién molido.

Lo mejor es utilizar un café fresco que tenga un aroma potente y agradable. Podés oler el café para saber que tan fresco está. Si el aroma a café es débil es porque ya está viejito.

No cabe duda que lo mas práctico es comprar el café molido; pero si lo que querés es un café chorreado bien chineado, es mejor comprar café en grano y molerlo en el momento de hacer la preparación. Te aseguramos que el esfuerzo y el tiempo valen la pena. Para esto, vas a necesitar un molino de café eléctrico o manual. Al molerlo, podés tratar de emular la molienda de los cafés molidos que normalmente conseguís, o si querés, puede ser un poco más fino.

El café chorreado tiene dos ingredientes: agua y café. No es de extrañar que seleccionar un buen café fresco, recién tostado y molido en el momento previo a la preparación, de como resultado una taza de café más sabrosa.

¡En próximos correos te estaremos compartiendo nuestros cafés de especialidad favoritos!


5) Mantener el filtro en buen estado

Aquí es donde la ciencia choca de frente con la mística. El mítico filtro de mi abuela, no era muy presentable que digamos y todos creíamos que el poder de hacer buen café estaba en esta reliquia familiar. Sin embargo, con los años entendimos que el secreto del café chorreado de mi abuela era el cariño, no el filtro.

Los baristas recomiendan mantener el filtro en buen estado, lavándolo después de cada vez que lo utilizamos con agua caliente y frotándolo bien para remover la mayor parte de los solidos de café que se impregnan en la tela. No es recomendable utilizar jabón para lavarlo pues los olores del jabón los absorbe el filtro. Además, es recomendable cambiar el filtro cada cierto tiempo. Cada cuanto se cambie dependerá de su uso y mantenimiento, pero, un buen momento de hacer el cambio es cuando notás que el filtro presenta un color café muy oscuro.

Los filtros de los chorreadores Plinc fueron diseñados con la ayuda de baristas y catadores profesionales de café después de mucha investigación y pruebas para seleccionar la tela y su forma ideal. Por eso estamos seguros que con nuestro chorreador y este filtro vas a lograr preparar una excelente taza de café chorreado que compite taco a taco con el de mi abuela.

Mantenete atento a próximos correos donde te contaremos más sobre el filtro y qué lo hace tan diferente.

Esperamos que te gustara este contenido. ¡Nos vemos pronto!

 

#yotomocafechorreado
Es el movimiento de las personas que nos tomamos el tiempo de preparar un buen café chorreado. Si sos de los nuestros podes utilizar este tag para compartir con el mundo esta hermosa tradición.